jueves, 28 de septiembre de 2017

AGUAS SUPERFICIALES.

       La observación del mapa hidrográfico de Uruguay proporciona una contundente comprobación: la abundancia de cursos de agua en todo el territorio. Las aguas circulan hacia la vertiente atlántica a través de tres cuencas: la del Río de la Plata, la atlántica y la de la Laguna Merín. 
       La naturaleza geológica del terreno provoca desniveles en los ríos: saltos, cascadas, rápidos causes estrechos y profundos, en especial en los ríos Negro y Uruguay. 
       La modalidad climática imperante en el territorio uruguayo determina la sucesión de períodos de exceso de precipitaciones y otros de escasez. Éste régimen irregular en cuanto a las lluvias provoca cambios importantes en el caudal de los cursos de agua y su aprovechamiento.    
       De acuerdo con el ciclo hidrológico, una parte de las precipitaciones se infiltra en el suelo y puede conformar importantes depósitos subterráneos de agua: los acuíferos. 
        Con relación a la concentración de población en sus márgenes, los ríos uruguayos no han sido un factor determinante, con excepción del litoral del Río Uruguay al oeste del territorio. Sobre él se ubican las ciudades de Bella Unión y las capitales departamentales de Salto, Paysandú y Río Negro, que se destacan por su elevado número de habitantes y su actividad agroindustrial, comercial y portuaria.


8 comentarios: